Opinión | Generación de chicos joroba - Papel De Tinta Negra

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13 de enero de 2019

Opinión | Generación de chicos joroba

Vamos camino de ser unos camellos. La sociedad está empezando a crear la generación de chicos joroba. Si os fijáis por la calle, aquel que no esté mirando el móvil, se puede dar cuenta que todos los demás si lo están haciendo. No descartemos que dentro de unas décadas formemos parte de un rebaño que nos lleven de la manita y hagamos de todo sin soltar el smartphone de turno sin levantar apenas la cabeza. 

No os sorprenderá cuando vayamos atados de una cuerda cual camellos en una cabalgata navideña. Nos irán guiando por las calles mientras no despegamos la vista del teléfono. Lo usamos para todo, o casi. No podemos esperar a llegar a casa para ver el capítulo de la serie de turno, para asaltar las redes sociales a cada segundo o simplemente para leer. No nos da por levantar la cabeza salvo en peligro de choque inminente, y ni siquiera eso pues hay personas que se apartan viendo lo alienados que van algunos con el aparato en cuestión. Nos estamos perdiendo grandes momentos de la vida por no alzar la vista. Nos perdemos las caras de otras personas, el placer de conversar cara a cara con un café de por medio. 

Puede sonar hasta dramático o peliculero pero podemos perder al amor de nuestra vida por ir mirando, por enésima vez, Facebook para ver las novedades de los demás. Se han creado nuevas adicciones, nuevas enfermedades, nuevos problemas debido a esta nueva generación en la que ya vivimos. Cada año la joroba irá aumentando y los grandes beneficiados serán los psicólogos, fisioterapeutas y la medicina en general. No nos engañemos, no nos enteramos del problema y nadie se atreverá a contarte que lo padeces porque seguramente no se haya mirado al espejo y verá la misma joroba que tienes. 

No sería la primera vez que escucharía esa frase de "si pierdo el móvil me muero" Una adicción que tenemos presente pero casi nadie se da cuenta. Estamos acostumbrados, embobados por una pantalla que nos da una vida que jamás tendremos. Ni somos fotógrafos por tener Instagram, ni tenemos un millón de amigos por tener Facebook. Ni mucho tenemos vida si envasamos toda nuestra vida en una pantalla de seis pulgadas.