Aunque no lo creas... - Papel De Tinta Negra

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24 de enero de 2019

Aunque no lo creas...


Hoy es un día especial en tu vida. Te haces mayor, más aun, así que lo primero que te diría es que disfrutes de la vida y de lo que te rodea. La vida es demasiado efímera y etérea para que pienses demasiado en nada. Lo segundo sería, aunque no lo creas, darte las gracias por todo. 

Quizás no somos los hermanos perfectos, ni hablamos todos los días ni estamos pegados uno a otro. Quizás no nos hace falta. Aún así, has estado ahí cuando en el colegio me metía en problemas y mis amigos iban a buscarte para que me defendieras. Todos sabemos que siempre fui un buen niño, ¿verdad? Fui creciendo a tu sombra, aficionándome a tus aficiones. Disfruté de pequeño del olor al incienso que me hacía volar hasta aquellas semanas perfectas de la primavera en la que disfrutábamos de lo que paseaba por las calles. Me descubriste a grupos de música que hoy aún siguen conmigo, LOVG, Malú... Aunque no lo creas siempre has sido un referente entre mis pasos. Si bien es cierto que al final cada uno tiene gustos diferentes, pero hay cosas que no cambian, y espero que nunca lo hagan. 

Podemos pasar días, semanas o meses separados para que luego tengamos una reunión en casa y seamos los primeros en reirnos y gastar bromas, sobre nuestros padres siempre, pero acabamos levantando el ánimo de los demás en los peores momentos, y que nos lleven los demonios si hemos tenido pocos momentos malos a lo largo de tantos años. Tu me pusiste mi nombre, aunque también fui el Parri chico en clases, todo siendo teniéndote a ti como referente porque, aunque no lo creas o no lo sepas, aun hay gracias. También hubieron malos momentos pero, oye, que nadie es perfecto. 

Me operaron y estuviste ahí, aunque luego salieras mareado, regresé a Urgencias y siempre estabas ahí. Soy el niño, porque jamás escuché mi nombre de tu boca aunque tu me lo pusieras. El niño hoy te da las gracias por todo lo que has hecho por mi, muchas de ellas sin saberlo. Hoy soy quien soy, en parte gracias a ti. 

Sabes que te quiero, eres mi hermano y ahí estás, cerca de nosotros aunque estés lejos. Sabrás por siempre que estaré ahí para lo que te haga falta, ahora, hoy y siempre. Tu estuviste ahí cuando fue posible, y yo lo haré cuando lo necesites. 

A veces tardamos en valorar a la familia, por suerte, lo supe hacer a tiempo porque, aunque no lo creas, me siento orgulloso de que seas mi hermano y uno de mis referentes en la vida.