Opinión | Islamofobia


Me siento obligado a hacer esta opinión, y la hago porque he visto muchas chorradas en redes sociales desde el trágico atentado terrorista en Rambles y Cambrils. Partimos de la base de que el islam y el yihadismo no es lo mismo, una es la religión y la otra una variante radical en la interpretación del Corán. Entiendo el odio hacia los terroristas que han asesinado pero no entiendo el odio hacia la comunidad musulmana que hay en este país. No entiendo como podemos agradir a mujeres musulmanas, pintar sus mezquitas y ofenderlos en pro de un odio que nosotros mismos fomentamos con este tipo de actos. 

Sacamos nuestra bilis contra toda una comunidad sin ver las cosas desde un prisma lógico ya que esta frase no la entienden muchos, no todos los musulmanes son yihadistas, no todos los musulmanes son terroristas, de hecho, mucho de ellos huyen de sus casas para evitar esta guerra. Ellos también son victimas. Victimas de una guerra que no les incumbe y que se los está llevando por delante, y todo por un odio que no nos molestamos en entender y enfocar hacia el camino correcto. Vivimos en una sociedad hipócrita que agrade al musulman de nuestra calle pero calla ante la venta de armas a dichos países por parte del nuestro. Vivimos en un país donde vemos factible condenar un atentado en París, Reino Unido y lloramos por sus víctimas pero nos da igual la cantidad de personas que mueren cada día en conflictos sirios. 

Nos gusta criticar que ayuden a un colectivo que está sufriendo. Somos amantes de la hipocresía cuando vemos un atentado y lo condenamos. ¿Qué pasaría si esa realidad la viviéramos cada día, en cada ciudad, en cada familia de este país? ¿No huirías? ¿Te quedarías a ver como todos mueren? Sabes la respuesta tan bien como yo. Opinamos desde nuestro móvil con la irreal seguridad de vivir en el Primer Mundo y que las guerras "de los locos estos" no nos tocará jamás. Duele cuando nos toca, más duele el odio irracional, las condenas injustas, el ataque sin control o el cierre de fronteras para aquel que es inocente de una barbarie mundial. 

Hoy sigo sintiendo envidia de Estados Unidos, y no hablo de su presidente, sino de un país que a pesar de haber sufrido uno de los peores atentados de la historia, siguen queriendo recibir refugiados, siguen diciendo no a la guerra y siguen ayudando a la comunidad musulmana. Hoy siento envidia de aquellos que no son tan primarios, que no se dejan guiar por la sangre y por la única neurona que les queda para atacar sin control. No negaré jamás que los responsables del atentado, y de cualquier acto terrorista deben pagar el máximo peso de la ley, pero ello no implica que aquel musulmán que te vende fruta deje de tener un sustento para comer por cuatro irracionales sin cerebro. Condena a quién de verdad se lo merece, ayuda a quién, contigo, sufre. 
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Sobre Jesús V.

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1 Plumas:

  1. Aunque discrepo sobre lo que comentas de EEUU y puntualizaría algunos aspectos, sí comparto tu visión de separar terrorista de musulmán. Un sin sentido alimentar el odio con más odio; un recurso de los que tienen miedo y un instrumento para aquellos xenófobos que utilizan cualquier excusa para reafirmarse en su fobia desmedida. Todo sería más sencillo si nos centráramos en los aspectos que nos unen, más que en los que nos separan. Interesante post para reflexionar.
    Un saludo, Annabel.

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