Palomas De Colores...


Ansiamos crecer desde que tenemos conciencia para poder hacer todo lo que los adultos hacen y por la ingenuidad de la edad no pensamos en que estamos en la mejor época de nuestra vida. Una época en la que nuestra mayor preocupación era recoger los juguetes, o simplemente que no nos pillaran al escondite y estar en casa a la hora que nuestros padres decían.

Son instantes de felicidad que muchos no recuerdan y que hoy día la juventud no tiene. No tiene porque creen que eso no es "de niños." Pero eres un niño, y debes de disfrutar de algo que no volverá jamás en tu vida, pero te empeñas en tener un móvil, salir a emborracharte como un cosaco y de paso hacerte el mayor delante de tus amigos. Esa es la infancia que, a grandes rasgos, existe hoy día, y si te soy sincero, yo prefiero mi infancia a la que tu vives hoy día.

Yo prefiero salir con mis amigos y jugar a lo que fuera, salir corriendo tras llamar a las puertas y rezar porque no te pillen, jugar a las canicas con tus amigos en el colegio o pasarlo bien en un partido de fútbol. Creerte que sabes más contándoles cosas de las que ya saben el final. Ir a comprar chucherías o salir con tus amigos por las tardes como la mayor odisea jamás vivida. Robarle un beso a la niña que te gusta y que después de dárselo acabar riéndonos. 

Llegar el verano y ver a tus amigos de la playa y estar todo el día jugando, ya sea con un balón, en la playa, o simplemente corriendo sin más problemas que no despertar a los vecinos.... Esa infancia es la que yo he vivido y siempre la recordaré con el cariño y la sonrisa que los jóvenes de hoy nunca tendrán. Hoy prefieren hablar con alguien por el móvil que ir a buscarlo dos calles más allá, prefieren emborracharse y fumar a salir y jugar porque ya con trece y catorce años son mayores y saben lo que hacen.

Orgulloso estoy de esos momentos en los que nada era más importante que jugar o no enfadar a tus padres. Cuando no existía el amor más como un juego de niños y la odisea de beber un vaso de refresco antes que uno de ron, algo que pensábamos que eran de piratas y malhechores. Yo prefiero mi infancia a la que tu has vivido. Yo si puedo decir que fui un niño y disfruté de mi infancia, pero hoy día son muy pocos los que de verdad disfrutaron de aquello... Y me puedes llamar lo que quieras, pero tu nunca tuviste ese vértigo de llegar a casa lleno de barro y rezando para que tu madre no se enterara y ese miedo era lo peor que podía existir.

Hoy día recuerdo mi infancia y sonrío de nostalgia, porque ahora si tengo tiempo para salir, beber, para los problemas, para lo que dicen que es amor y para mil cosas más que antes desconocía. Y seguramente, tu que has vivido esta infancia, más de una vez has deseado volver a ella y dejar esta bazofia de mundo para los adultos.

Dedicado a mi infancia, la cual no pudo ser mejor, y gracias a todos aquellos que la hicieron posible.
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Sobre Jesús V.

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