La Princesa De Luz, Tierra De Sangre Parte III - Papel De Tinta Negra

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17 de junio de 2012

La Princesa De Luz, Tierra De Sangre Parte III

Isabel fue caminando de nuevo hacia Ruy, el cual estaba apoyado en un árbol, ella fue confiada para ver el estado en el que se encontraba, pero en ese momento emergió una daga pequeña del brazo derecho, clavándola en los tendones de la rodilla izquierda de Isabel. Fue en ese momento cuando Isabel cayó de rodillas y dio alaridos de terror. El arquero sonrió satisfecho por su jugada mientras olvidaba su dolor en el hombro izquierdo con palabras.

- Hay que lanzarte ataques cuando estás desprevenida, y parece ser que he acertado. Ahora no estarás tan contenta.

Isabel seguia gritando por el dolor. La sangre brotaba por un fino hilo de su rodilla.Intentó hablar pero Ruy le propinó una bofetada que hizo que su labio inferior se partiera. Pese al dolor en la pierna, la pequeña intentó levantarse forzosamente hasta que al cabo de unos minutos y ayudada por un árbol cercano, consiguió alzarse. El arquero asintió con solemnidad.

- Tienes orgullo, es bueno, pero recuerda que no te salvará de tu destino, la muerte nunca esquiva a nadie, tu lo debes saber bien...

- No sé de que me estás hablando miserable arquero...

- ¿No? Creo que sí, creo que tienes marcada en tu mente la macabra muerte de tu madre. ¿Recuerdas? - la cara de Isabel se tornó oscura, aquello alegró a Ruy, lo estaba consiguiendo.- Recuerdas como la intentaron ahorcar, pero la cuerda no estaba suficientemente bien atada. Tras escuchar el crujir del cuello, aún le quedarían minutos de vida. Yo estaba alli. Fui uno de tantos que cuando su cuerpo con vida cayó al suelo, se lanzó a darle patadas y a abrir su cuerpo con esta daga, que hoy curiosamente, abre el cuerpo de su inocente hija. Creo en el destino, ¿sabes?, pero el destino tiene que venir marcado, y para eso tenemos que seguir nuestros instintos. Te vi llegar a la ciudad con aquella pareja de vendedores. No es casualidad que aquel hombre intentara llevarte, no es casualidad que supuestamente le diera con mi flecha. El destino nos guía, pero para ello tiene que haber gentes que lo lleven acabo.

Isabel estaba petrificada. No había esperado que aquel miserable hubiera hecho tanto por intentar matarla, pero en cierto modo, aquello le daba igual, Sabía cual era su fama, y tenía que vivir con ella. Lo que hacía hervir su sangre había sido la confesión de que fue él el que ayudó a que la muerte de su madre se colmara de sufrimientos. Aquello desgarró su corazón. Las primeras lágrimas comenzaron a emerger de los ojos de la pequeña, la cual intentaba luchar porque no cayera ninguna. Quiso seguir pensando, pero Ruy no le daba ocasión.

- ¿Nunca te preguntaste cómo fue cazada tu madre? Yo te lo contaré, para eso estamos aquí...Una tarde de invierno tu madre paseaba por el bosque intentando engatusar a multitud de viajantes para luego asesinarlos y quitarles todo lo que tenían. Pero es casualidad que las mismas flechas que te salvaron a ti, fueron las que condenaron a tu madre. Dos flechas clavadas en el hombro y pierna. Cayó al suelo gritando de dolor, luego tras una buen paliza apaciguó su carácter y llevarla a la ciudad fue, técnicamente, un viaje de placer.

- ¡Pagarás por aquello sucio misarable! - gritó con rabia Isabel.

- No creo que te de tiempo a veng...

Isabel comenzó a reir. Una pequeña daga había volado al hombro derecho, clavándose en el hueso, haciéndolo crujir.

- No todo es lo que parece, puedes verme casi hundida, pero hasta que no me veas sin respiración, nunca te fies, despreciable arquero.

No le dio tiempo de hablar a Ruy cuando una segunda daga se clavó en su cuello. Por primera ver Isabel lo veía todo claro. Ruy calló de rodillas frente a Isabel, la cual sonreía con prepotencia. Estaba tranquila, la sangre que brotaba por el cuello haría su trabajo y pronto comenzaría a brotar por su boca, y con suerte, encharcaría sus pulmones haciendo que muriera asfixiado. No quiso dejar cosas al azar y clavó de nuevo su daga en la garganta de Ruy, haciendo que la sangre brotara con más fuerza. Pocos segundos después, los ojos del arquero quedaron sin vida, contemplando el cielo que ya se iba oscureciendo. Fue entonces cuando sintió un fuerte golpe que la hizo caer de rodillas. Giró la cabeza para ver quien era y vio a Elisea.

- No te creíste que fuera Esea, e hiciste bien, pero liberarme fue tu peor opción, y te lo voy a demostrar...

Antes de que la daga se clavara en el cuello de Isabel, rodó sobre si misma hacia la derecha y comenzó a correr como podía. Elisea por su parte la seguía tranquila, sabía su estado, y estaba segura que no llegaría muy lejos. Era su mayor presa, y sería suya, lo tenía claro. No la pensaba dejar escapar. La pequeña intentaba huir, y de vez en cuando, Elisea hacía girar su daga para crear cortes de diferente profundidad, por los cuales comenzaba a sangrar de manera continuada. Isabel al final no pudo más y se apoyó en un alto y frondoso árbol, el cual se comenzaba a agitar por la brisa que traía la noche. Ya había oscurecido e Isabel estaba cansada. Nunca pensó que iba a acabar tan mal de aquella batalla, y menos que Elisea le hubiera atacado. Su madre le habia fallado, había jugado con ella. Isabel se sentó en la raíz del árbol derrotada. Sabía que iba a morir, y aunque aquello no le asustaba, le daba rabia quien lo iba a hacer, y debido a su falta de previsión.

Elisea se quedó mirando a Isabel derrotada. Era su momento de disfrutar. Estaba a punto de acabar con una leyenda de su mundo, una leyenda que había asesinado a todo aquel que fuera en contra de sus planes. Era una asesina, y era curioso que para una vez que se portaba bien con alguien, esa persona fuera quien iba a acabar con su vida. Sacudió la cabeza y se preparó para terminar con la vida de Isabel, pero ésta comenzó a hablar, sorprendiendo a Elisea.

- ¿Por qué has regresado?- preguntó con pena en la voz.

- Eres un manjar demasiado valioso como para dejarte escapar.- contestó Elisea con rapidez, una vez recuperada de la sorpresa de aquella pregunta.

- Me ayudaste a mantenerme viva, creo que por interés, y yo te he salvado para que no tuvieras que ver esta cruenta batalla. Ahora vuelves para acabar con la vida de quién te salvó. Por eso me hice asesina, no se puede confiar en el ser humano. Lo salvas y vuelve para clavarte una daga para luego ser feliz alardeando de haber matado a tal persona. No debes estar aquí, pero si no te vas en poco tiempo, lo pagarás.

- ¿Lo pagaré? Estás acabada Isabel, no puedes levantarte, no puedes lanzarme nada, te tengo delante, sentada, sangrando profusamente. No intentes nada porque será tu muerte, la cual puede llegar antes si así lo suplicas.Puedo ser clemente contigo, pero no durará mucho mi oferta, piénsalo.

- No quiero tu clemencia, más bien, tu tendrás que suplicar la mía, pues acabaré contigo y no te darás cuenta. Hazme caso y sigue mi leyenda, no estoy acabada. Te aviso una última vez.

- Tu altanería no te abandona incluso en el lecho de tu muerte. Podías aprovechar tu tiempo para suplicar por tu vida. Puede que sea clemente y te salve, o en cambio, acabe contigo de manera rápida.

- Veo que no tomas presente mi intento por salvarte. Creo que por mi parte todo ha quedado dicho y morirás por tu falta de visión y tu alta ambición. Siento que tan buena rival vaya a caer por sus necedades. Curioso es el ser humano que ante la supuesta visión de una victoria clara, se deja llevar por sus impulsos y no por el consejo de alguien que le quiere ayudar. Tu lo has elegido así. Sea entonces.

Elisea se quedó mirando a Isabel, sabía que no haría nada, pero la curiosidad había hecho perfectamente su trabajo, y esperó varios segundos a ver que as tenía supuestamente guardado la pequeña. Isabel susurró unas pequeñas palabras mientras se frotaba fuertemente las manos. Sopló las mismas y las puso en cruz, mientras se levantaba casi sin dificultad. Elisea no sabía que estaba pasando y se quedó petrificada frente a la pequeña. Isabel seguía murmurando frases mientras seguía con sus brazos en cruz. Una bola de fuego emergió arriba de la pequeña. Elisea soltó un grito ahogado, y antes de que le diera tiempo a pensar, la esfera de fuego cayó encima de ella. Los primeros gritos de Elisea rompieron el silencio de la noche. Fue entonces cuando Isabel emergió con la dagae hizo cortes en el pecho de Elisea hasta que la sangre emergía a borbotones y se derramaba por toda la tierra. Cayó al suelo de rodillas rodeada de fuego, mientras intentaba agarrar a Isabel pidiendo ayuda, pero esa empujó a Elisea hacia atrás y clavó la daga en el cuello, haciendo más rápido el sufrimiento.

Todo estaba en silencio. Elisea yacía quemada mientras que Ruy también había muerto a unos escasos veinte metros. Sentada en la raíz del árbol, se dio cuenta que todos sus preparativos le habían hecho falta, hasta las telas mojadas en aceite y alcohol, el mismo alcohol que había robado a Elisea tiempo atrás. Estaba cansada, pero había conseguido todo aquello que tenía en mente. Sonrió al darse cuenta que había estado a punto de morir. Veía de nuevo los halos de luz, y se sintió tranquila. Se levantó y tras lavarse las manos con la sangre de Elisea, y tras mancharse un poco más de la que ya tenía, comenzó a andar de camino al pueblo más cercano. La vista de una niña inocente siempre reblandecía el corazón. Mientras se iba alejando tras recoger todas sus pertenencias, sonrió. La sangre inundaba aquella tierra, parecía que fuera de sangre.

FIN

3 comentarios:

  1. Que bonito:) me gustado mucho, me a encantado jaja
    Me llama muchísimo tu manera de escribir es tan bonita y detallista, que a pesar de todo, no me canso de leer:) Para ser de los pocos blogs que leo...sinceramente, este es el mejor.

    Firmado: Maria Castillo (a lo Marilyn)

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  2. Bien, ha ganado. Como esperaba. Si es que cuando se arrincona a alguien hay que moverse rapido y no dejarlo que hable. Así mataron a Aleera. En fin chico que la historia ha estado muy entretenida hasta el final pero para ser sincero todos ellos son muy parlanchines, echaba de menos un poco de magia. Esperemos ver a Isabel haciendo de las suyas pronto.

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  3. Me ha gustado mucho el final , molaria que tuviese continuidad la verdad , contando como otra historia estando ella adulta o algo ... mis felicitaciones ^^

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