Entrevista a Antonio Martín, Uno De Los Grandes Del Carnaval, Parte I - Papel De Tinta Negra

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11 de junio de 2012

Entrevista a Antonio Martín, Uno De Los Grandes Del Carnaval, Parte I


Lo primero es darte las gracias por aceptar la entrevista. Ha sido una sorpresa que aceptaras y espero que te sientas cómodo en la misma. Para los pocos que no conozcan a Antonio Martín es un reconocido autor de Carnaval De Cádiz con un grandísimo repertorio en el concurso, con múltiples primeros premios a lo largo de su carrera en el Carnaval De Cádiz.

Pero todo tiene un principio…

¿Quién es Antonio Martín?

Por más que intente explicar aquí quién soy, a estas alturas de la película, todo el mundo me conoce como el más viejo coplero de los Carnavales de Cádiz. Empecé en esto sin apenas haber cumplido los 18 años. Por tanto,  por mucho que me empeñe en desviar el tema, habiendo  transcurrido toda mi vida entre coplas y más coplas, cuento mis capítulos por Carnavales. Todas las efemérides de mi vida, inevitablemente, están asociadas a mis comparsas. Así, me tocó hacer el servicio militar con Los Porteños y ‘Los Aventureros, en los años 1971 y 1972. Entré a trabajar en Construcciones Aeronáuticas, poniendo en marcha  ‘Los Mandingos’, entre 1976 y 1977. Me casé ensayando con  ‘Los Arrabaleros’, a finales de 1977.  Mis hijos nacieron con ‘Charlatanes de Feria., 1981,  ‘Entre Rejas’, 1985 y ‘Los Contrabandistas’,  1998. Y así todos los momentos importantes de mi vida... Qué no daría yo, como cantaba mi comadre Rocío Jurado, por empezar de nuevo. O no. Quién sabe.

¿Con qué disfruta Antonio Martín?                                                                          

Con los míos: mi mujer, mis hijos, mis amigos… Aunque también disfruto, y de qué manera, viendo disfrutar a los buenos aficionados con mis coplas.

Una parte importante de su vida la ocupa el Carnaval, pero hablemos de la otra mitad…

Como ya he dejado dicho, el Carnaval ha ocupado y sigue ocupando toda mi vida. Es como uno más de la familia. Así es que todo lo he compartido con él. Es más, las personas que entran en mi vida se ven obligadas a compartirme con el Carnaval… “Hoy recuerdo el primer beso / que me diste en aquel banco, / sentaítos los dos a luz de la luna, / con tus dieciséis abriles y tus calcetines blancos, / dulce como la miel dulce, / más bonita que ninguna… / Hoy recuerdo entre suspiros que nos dijimos ‘te quiero’ / mientras sonaba un tanguillo por la calle Libertad… / que desde que fuiste, niña, / la novia de este coplero, / compartiste los ‘te quiero’ con el Carnaval… / Y te hiciste mujer junto a mí, / sin que yo me diera cuenta que tú / me dabas tu juventud entre Febrero y Febrero… / Al compás de tus besos yo me hice coplero…” (‘Se acabó el cuento’, 2012)                                                                                                                                                              De todas formas me considero  una persona normal que ha tenido que trabajar toda la vida para subsistir (el Carnaval no da para esto);  un ser humano como otro cualquiera con más defectos que virtudes, con sus aciertos y sus errores, con sus problemas y sus inquietudes como todo hijo de vecino.

¿En qué ocupa su vida actualmente?

Intento devolverles a mi mujer y a mis hijos todo el tiempo que les he robado con el Carnaval. Algo totalmente imposible… “Hace cuatro meses, mi niña del alma, / que no me oyes ningún cuento / con el corazón atento, poco antes de dormir…  / Hace cuatro meses que apenas me hablas, / cuando vuelvo del ensayo / de esperarme te has cansao / y otra noche más sin ti… / El cuento que quieres, / hoy te lo entretiene esta lucha mía con el Carnaval… / Hace cuatro meses / que vivo sin verte…” (‘A Fuego Vivo’, 1987)

¿Qué sueños tenía de joven?

Soñar nunca ha costado nada. Y aunque yo fui joven en una época en la que más te valía estar despierto, me gustaba hablar con las estrellas y formular deseos que nunca se cumplían… ”Que soñar no cuesta nada, / que soñar no tiene dueño… / abre conmigo tus alas y a volar… / Que nadie rompa tus sueños”  (‘Las locuras de Martín Burton’, 2011)

¿Se creía de pequeño que iba a ser uno de los mejores autores de Carnaval?

Ni de pequeño ni ahora. Siempre he sido un autor de Carnaval admirado por unos y odiado por otros. Aunque parezca mentira, jamás me lo he creído… “Y es que siento / todo lo gaditano desde que nací, yo lo siento, / Paco Alba, Villegas, Quirós y otros grandes maestros… / Su lección magistral aprendí / y aún la sigo aprendiendo…” (‘Los Principiantes’, 1995)

¿Ha cumplido todos sus sueños?

Yo creo que el ser humano muere soñando… “Hoy he vuelto a coger con mis mano la luna / y he  soñado otra vez que es posible soñar / si te dejas llevar con el alma desnuda, / volando entre los vientos de la libertad…” (‘La locuras de Martín Burton’, 2011)

¿Qué locura nunca ha hecho?

Fuera del Carnaval creo que soy un hombre bastante comedido. Dentro del Carnaval he cometido todas las locuras del mundo y lo que te rondaré, morena… ‘Aunque para subsistir, / a pesar de lo que doy / hay que estar loco, muy loco / y por suerte yo lo estoy…’  (‘Las locuras de Martín Burton’, 2011)

¿Piensa que la muerte es la justa sentencia para todos?

Justa o no, la auténtica sentencia para todos, desgraciadamente es la vida que, a su antojo, pone a cada cual en el sitio que seguramente no se merece o no le corresponde. La muerte acaba poniendo a todos en el mismo sitio cuando ya no sirve para nada.

Ahora hablemos del Carnaval de Cádiz y de su importante papel en el mismo.

¿Qué piensa del Carnaval actual?

A pesar de los pesares sigue vivo, que ya es importante después de más de un siglo de coplas. Otra cosa será qué tipo de Carnaval le pueda gustar a cada cual. Yo me quedo con una frase que escribí hace poco: “Lo que no evoluciona hay que revolucionarlo”; y lo remato con esta otra que cantó la comparsa El Revuelo: “Defiende lo tuyo, Cai, hasta morirte / con rabia y orgullo y nunca consientas / que pisoteen, maldita sea, / nuestras raíces, nuestras raíces, nuestras raíces”. Renovarse, desde luego. Pero sin olvidar de donde venimos.

¿Piensa que, como dicen muchos autores, el Carnaval es diferente a lo que se muestra al mundo?

El Carnaval de Cádiz es como es y  no tiene porqué empeñarse en mostrarse al mundo de manera que todos lo entiendan. Es el mundo el que debe empeñarse, si quiere,  en entender el Carnaval de Cádiz.

¿Cómo ha visto el nivel este año?

El nivel general ha sido bastante bueno, aunque entre todos podemos mejorarlo.

¿Le sorprendió la comparsa de Juan Carlos Aragón este año?

Conociéndolo como lo conozco, nada me sorprende de él. Lo que sí me sorprende es que a estas alturas la gente todavía se deje sorprender.

¿Se hubiera atrevido a sacar algo parecido?

‘Los Mandingos’ en 1977, Ángeles y Demonios en 1979,  ‘Charlatanes de Feria’ en 1981, ‘Entre rejas’ en 1985 y ‘Las locuras de Martín Burton’ en 2011,  por poner algunos ejemplos,  vienen a demostrar que soy el primero en entreverme con todo. En cuanto a cantar en una jerga camuflada, aparte de que el mérito de nuestro concurso está basado en buenas letras que las  entiendan todo el mundo, los aficionados más viejos recuerdan una chirigota que cantó todo el repertorio en gallego. Otras agrupaciones más actuales, según el personaje que representaban, volcaron en sus repertorios frases en otros idiomas. Por lo visto aquí nada es nuevo y todo está inventado. Con los nombres de las agrupaciones sucede tres cuartos de lo mismo. Julio Pardo y su "The Cádiz Gospel Choir" o el coro de Pedro Callealta de Puerto Real, "Five O´Clock" vienen a demostrarlo.  De todas formas, es bueno no conformarse con eso de que ‘todo está inventado’ y  seguir intentando dar con algo que rompa los moldes.


¿Prefiere el premio del jurado o el del pueblo?

Aunque suene a tópico, sin lugar a dudas me quedo con el premio del pueblo. Hace poco que lo dejé dicho en una copla: "Deja que tus coplas vayan al pueblo, que en el alma popular, aunque perdemos la gloria, ganamos la eternidad".

¿Qué piensa de autores como, Juan Carlos o Tino Tovar, que arriesgan y apuestan por sorprender cada año?

Eso lo intentamos todos cada vez que nos disponemos a crear algo nuevo. Te acabo de comentar  que en 1977 saqué ‘Los Mandingos’ reivindicando los derechos, no de un sector en concreto de la sociedad, sino de toda la humanidad. En 1979 hice  ‘Ángeles y Demonios’, anticipándome a todos los ‘angelitos’ que estaban por llegar. ¿Te suena?  En 1981 ‘Charlatanes de Feria’, con un charlatán en medio de la comparsa pregonando lo que se iba a cantar a continuación. ¿Te sigue sonando? En 1985, con ‘Entre Rejas’,  pusimos una bomba en el Falla,  arriesgando de tal manera que estuvieron a punto de descalificarnos. Y aunque según los críticos fue todo un canto a la libertad sin parangón, ya por entonces los más puritanos intentaron desterrarnos del concurso.  Lo mismo sucedió con ‘A fuego vivo’,  ‘La Mar de coplas’,  ‘Los Quijotes del Sur’, ‘La mare que me parió’, ‘La locuras de Martín Burton’ o ‘Se acabó el cuento’. ¿A qué le llamas tú arriesgar y apostar?

¿Cree que este año la final ha sido justa?

Exceptuando a don Enrique Villegas, ninguno de los autores que conozco se ha conformado jamás cuando lo han dejado fuera de la final. No sería necesario recordar los improperios hacia el jurado, cuando esto ha sucedido, de autores de élite de última hora. Lo que ocurre es que hay quien mea en lata y no suena; otros en cambio mean en paja y…

¿Cuál hubiera sido su final este año?

Perdona. Yo soy de los que mean en paja.

Y hasta aquí la primera parte de la entrevista a Antonio Martín, espero que os haya gustado, y recuerdo que  muy pronto estará la segunda parte de la entrevista. 

Un saludo para todos.

2 comentarios:

  1. Es un gilipollas que se cree que porque sea veterano en esto ya es el mejor. Pues para mi solo es un pobre ignorante más que cree que ya no se pueden hacer cosas nuevas porque ya lo ha hecho él todo antes.

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  2. Amén... No hallan nunca toda la sabiduria y se hacen viejos en tu terca y antipatiquisima arrogancia.

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