El Primer Sueño, El Mar - Papel De Tinta Negra

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16 de noviembre de 2011

El Primer Sueño, El Mar

10 de Octubre De 1927


Espuma roja se mezclaba poco a poco con tintes ocres, mientras la noche comenzaba a caer sobre el mar.El Faro lanzaba fogonazos de luz al paseo, creando figuras fantasmales en la arena de la playa. El viento soplaba suavemente entre los altos árboles. El sonido de varios niños jugueteando se confundía con la fuerza de la rompeolas. Las inmensas sombras de los árboles, tapaban los últimos rayos de sol que agonizaban por alumbrar un poco más aquel día.

Carolina iba paseando tranquilamente por el paseo marítimo. El viento del mar le iba acariciando el pelo, mientras entrecerraba los ojos para fijar su mirada en el horizonte.Había varios barcos que volvían de faenar, mientras otros tantos salían a buscar algo que vender, aunque según su padre, no era la época para pescar, debían darle su tiempo. Nunca entendió aquella frase. Se quedó parada y, tras apoyarse en la baranda de mármol, se relajó lentamente. Aquella brisa le recordaba toda su infancia. Momentos que había pasado con su familia, y sin querer, una pequeña sonrisa comenzó a dibujarse en la comisura de los labios. Comenzó a respirar más lentamente, se pasaría allí toda la tarde, pero era imposible, tenía que regresar a casa, así que se dispuso a ir tranquilamente hacia casa. Sabía que el pasado no volvería jamás, no tenía sentido volver a pensar en aquellos tiempos pasados.

La noche brillaba en todo su auge. Varias lámparas de aceite colgaban de varios pórticos, alumbrando parte de la calle, y varias puertas alrededor. Tenía un poco de miedo cada vez que paseaba tan tarde. Estaba completamente segura que había sombras que jugaban con la luz de la vela para asustarla. Entró en su casa casi sin hacer ruido, pero su madre estaba justo delante, sentada en un sillón, con un libro un poco ajado..Tras levantarse, fue directamente hacia ella.

- ¿Dónde has estado?

- En el paseo marítimo mamá.

- Sabes que no es hora para estar por ahí.

- Ya lo sé, mamá, sólo quería despejarme.

- Pues ten mucho cuidado, sabes que las personas de peor raza campan a sus anchas a estas horas de la noche....

- Un beso, me voy a la cama, que tengo que descansar para mañana.

- ¿Qué haces mañana, cariño?

- Ir al colegio, es día de clases.

- Es verdad cariño, tengo la cabeza en otro sitio...

- Hasta mañana mamá.

No esperó a la respuesta y se encaminó por el suelo de madera hasta su habitación. Estaba completamente segura que su madre no había levantado cabeza desde lo que pasó. Ella misma no había vuelto a estar como antes. Entró en su habitación, y tras cerrar la puerta, encendió una lámpara de aceite y se dispuso a hacer los deberes. Tras mas de diez minutos intentándolo, desistió de la idea de hacerlos, y se tumbó en la cama. Descendió la fuerza de la vela con un leve movimiento de la manija, y tras respirar lentamente, los recuerdos acudieron a su mente. Minutos después, los sueños hicieron acto de presencia, y Morfeo no había acudido todavía a por ella.

                                                                  **********

" Se encontraba de pie, delante de un gran espejo de latón. No sabía que hacía allí, así que se acercó un poco más a él. Intentó fiarse en su reflejo, pero no veía nada. No veía su reflejo en el cristal. Pasó una mano por encima de él, y quitó una leve capa de polvo, pero aún así seguía sin verse. Sin querer giró la cabeza para intentar buscar algo que le ayudara, pero todo estaba oscuro. No había nada ni nadie allí. Dio varios pasos hacia atrás, pero todo aquello era oscuridad. Al no ver absolutamente nada, se giró de nuevo, y vio como el espejo de latón iba menguando. Su tamaño se reducía a una velocidad increíble. Intentó correr para evitarlo, pero le fue imposible.

Aquel espejo se quedó tirado en el suelo, con el tamaño de un llavero.Carolina se agachó para intentar recogerlo, pero pesaba demasiado. Frunció el ceño, y tras arrodillarse para mirar, sintió que alguien la vigilaba a su espalda. Intentó girarse pero era demasiado tarde. Sintió un golpe seco en la nuca, y cayó al lado del espejo. Antes de perder el conocimiento escuchó un leve ruido que provenía del espejo...No le dio tiempo a más. Todo se volvió negro"