Voces Muertas, Noche De Juegos, Parte III - Papel De Tinta Negra

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24 de octubre de 2011

Voces Muertas, Noche De Juegos, Parte III

Arabia seguía tirada en el suelo. Gemía de dolor, mientras su madre iba directa hacia ella para intentar ponerla en una mejor posición, para que no fuera tan punzante el dolor. Al alzarla por los hombros para sentarla en el sillón de la derecha, escuchó un crujido seco, y segundos después un alarido de terror de Arabia. Las lágrimas brotaban esta vez sin ningún control sobre las mejillas de la niña.

Jose no se atrevía a levantar la mirada, no quería ver sufrir a su pequeña. Su mujer, como por instinto, alzó la mirada y le preguntó algo que la dejó totalmente extrañada.

- ¿Qué no sabe ni mi hermano Jose?- comentó extrañada.

- ¿Cómo?- respondió titubeando.

- Antes dijiste que había algo que no sabía ni mi hermano, y me gustaría saber qué es.

- Yo no he dicho eso, Miri....

- Lo he escuchado Jose, ahora no te eches atrás...- comenzó a mirar a su marido preocupada.

- Te digo que no he dicho tal cosa, de hecho no recuerdo mucho de esta noche. - miró a Miriam con cierto miedo.

Jose sacudió la cabeza levemente y no consiguió mirar a su mujer ni a su hija. Miriam no entendía nada. ¿Qué sabía su marido que no sabía su hermano?. Pero no le dio tiempo a pensar ni un segundo más, cuando una ráfaga de aire entró por la puerta del salón. Sillas, fotos, cuadros, velas. Todo cayó al suelo, rompiendo el silencio de la casa. Miriam temió por el cuerpo de su padre y fue directa a la mesa. El cuerpo de su padre había caído al suelo. No sabía que hacer, pero no estaba preparada para lo que estaba apunto de pasar.

Vio como unas sombras negras, daban giros esperpénticos alrededor del cuerpo de su padre. Sin saber que hacer se quedó mirando aquel espectáculo, sin darse cuenta de que una vela comenzaba a girar alrededor del cuerpo de su padre. Alzó la mirada y sólo pudo observar como caía como un peso muerto sobre la ropa de Diego. El cuerpo comenzó a arder, pero Miriam actuó rápidamente y lanzó una manta para intentar apagarlo. La manta comenzó a arder, sin que surgiera efecto alguno sobre las llamas. Miriam no sabía que hacer, mientras Jose estaba de rodillas sobre el suelo, susurrando algo que no llegaba a entender. Intentó llamarlo.

- Jose, ¡ve a por agua para apagar esto!, ¡corre!

Pero Jose no reaccionaba, seguía arrodillado sobre el suelo, susurrando algo que no llegaba a entender, así que se acercó, mientras veia como el cuerpo de su padre se consumía entre las llamas. Miriam zarandeó a Jose en repetidas ocasiones, pero no atendía a nada. No sabía que hacer para que reaccionara, pero segundos después, alzó la cabeza. Tenía los ojos llenos de rabia y dolor. Algunas lágrimas comenzaron a emerger, mientras no dejaba de susurrar algo. Al darse cuenta que no conseguiría nada, se acercó más a Jose, e intentó escuchar lo que decía su marido, pero le fue imposible.

- ¿Quieres escuchar lo que estoy diciendo, Miri?- comentó Jose con una voz totalmente diferente a la habitual.

- Si, Roberto, quiero escucharlo.

- Pues resulta que mi muerte no es tan clara como yo parecía...así que va siendo hora de que todo se aclare de una vez, y no dejaré títere con cabeza hasta que sepa toda la verdad. ¿Por quién empezamos?

- Creo que por mí, hay cosas que no sabes, pero antes deja libre a mi marido, creo que debe saber esto, para que no se atormente más.

- Perfecto, pero no creas que me iré, volveré a mi cuerpo favorito. Un beso hermanita.

El cuerpo de Jose entró en convulsiones, mientras un poco de espuma comenzó a emerger de sus labios. Cayó al suelo como un peso muerto, mientras Miriam ni se inmutaba. Escuchó una voz por detrás, y girándose sobre sus talones, vio como su pequeña se levantaba sin apenas dolor y se situaba frente a ella. Su marido, se fue despertando, y mirando a su mujer y a su hija, preguntó que había pasado, Miriam respondió friamente.

- Vamos a acabar con esto de una vez, sabrás esta noche toda la verdad sobre el asesinato de Roberto...sí Jose, el asesinato de mi hermano.

3 comentarios:

  1. Ya por fin parece que se va a saber la verdad pero estoy desorientado aunque me sigo ciñendo a mi teoría. Espero que cuelgues pronto el siguiente capítulo.

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