Voces Muertas, Ouija Parte III - Papel De Tinta Negra

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6 de septiembre de 2011

Voces Muertas, Ouija Parte III

Todos se quedaron quietos cuando escucharon la frase de Diego. Miraron a ambos lados para ver si pasaba algo anormal, pero no pasó absolutamente nada. Miriam y Jose estaban un poco confusos, pero a Diego aquello parecía ser normal, sin apenas inmutarse continuó hablando.

- Somos tres personas que invocamos a los espectros del más allá en busca de respuestas.¿ Hay alguien que quiera respondernos?- recitó Diego con solemnidad.

El silencio se apoderó de nuevo de la sala. Los tres estaban con el dedo índice puesto sobre el comunicador, pero no se movía ni un centímetro. Se relajaron levemente, veían que seguramente no se presentara nadie. Miriam comenzó a mover la cabeza, esperando a que su padre diera por concluida la sesión, pero no fue así. Su padre comenzó a mirar a la ouija. Segundos después lo sintieron. Una fuerza que no podían controlar se apoderó del comunicador, y fue directa a una palabra. "HOLA".

 Todos quedaron petrificados ante el movimiento. Jose miró a Miriam que negó rápidamente con la cabeza. Diego no miraba a nadie, sólo hacia la ouija, y una leve sonrisa se apoderó de sus labios. Sin darle tiempo a nadie preguntó de nuevo.

- ¿ Conoces a alguien de esta sesión?

El comunicador nuevamente estaba quieto, pero rápidamente comenzó a temblar levemente, quería moverse. Segundos después se lanzó al "SI". Ahora si que Diego miró a su hija y a su yerno tranquilamente. Entonces él asintió levemente. Todos comenzaron a ponerse en tensión, porque adivinaban que no iba a ser fácil todo aquello. Diego volvió a preguntar.

- ¿ Cual es tu nombre?

El comunicador comenzó a temblar, esta vez más fuerte. Se movía rápidamente por todo el tablero de madera...

-S.......O.......F.......Í.......A.

Miríam sintió un escalofrío por la espalda que la hizo temblar, y casi quitó el dedo del comunicador. Su padre la miró con dureza, y con la mirada le instaba a permanecer entera, no podía venirse abajo en estos momentos.

- Sofia, ¿ Con quién quieres hablar?

Miriam comenzó a temblar, porque sabía que seguramente querría hablar con su madre, y sabía muy bien el tema, pero tenía miedo a que su hija no entendiera nada. El comunicador esta vez no tembló, solamente salió a las letras indicadas por la pequeña.

- A....S......E......S......I.....N......O.

Jose quedó paralizado de terror, sabía que era él. Su suegro y su mujer le miraron, el primero con una mirada extraña que no supo descifrar, y su mujer con terror en la mirada. El se recompuso, mientras Diego le daba el testigo con un ademán para que hablara.

- ¿Que quieres cariño?

No dio tiempo a que nadie mirara al tablero. El comunicador iba deslizándose por el tablero con una rapidez asombrante.

- Tu me mataste asesino.

Yo no quería cariño, fue tu tío quien lo hizo.

- Él me lo ha contado todo.

Carlos intervino en aquella conversación.

- ¿Puedes hablarnos para que podamos escuchar tu voz, y saber que eres tú?

El comunicador se enfureció, pero segundos más tardes fue lentamente hacia el "SI". Una ráfaga de viento emergió desde lo más profundo, y apagó todas las velas de la casa. Nadie veía a nadie. Entonces una pequeña voz de niña comenzó a hablar suavemente.

- Tito Roberto me ha contado que fuiste tú quien lo lanzó por el barranco por envidia, tenías celos de él.

- Eso no es cierto, cariño, te está mintiendo, yo no lo lancé a ningún sitio.

El viento seguía aumentando, pero nadie veía nada. Mientras aquella voz de la pequeña se repetía una y otra vez....Asesino...Asesino...¡ASESINO! Las velas se encendieron de nuevo,y la luz volvió a inundar la estancia. Miriam y Jose se miraron, tras esto miraron a Diego. Quedaron aterrorizados cuando lo vieron tirado en la mesa del salon. Tenía clavado en la espalda un pequeño puñal de metal. La sangre comenzaba a inundar toda la mesa y parte del suelo. Miriam comenzó a llorar al ver a su padre tirado sobre la mesa.

-  Yo conozco ese puñal, era de Roberto...y cayó al barranco con él....- Jose quitó el dedo del comunicador y se quitó el sudor que comenzaba a emerger de la frente...

Segundos después la ouija comenzó a arder. Las bombillas estallaron en miles de aristas de cristal, mientras el viento comenzaba a dar giros bruscos por todo el salón, pero entonces se escuchó una voz grave, que rebosaba odio y violencia.

- La sesión de ouija queda concluida....- tras esto una sonora carcajada resonó por toda la estancia, erizando el vello de Miriam y Jose.

7 comentarios:

  1. Diooooooooooooooooooooos!!!!!! yo no hubiese durado ahi ni dos segundos. Me hubiese cagado allí mismo de la impresión, y literalmente!!!! Estará el pobre hombre muerto? Ains, kiero saber mas. Debes corregir la palabra comenzó, que lo pusiste dos veces en la frase "segundos después la uija comenzó a arder..." impresionante jesusito.

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  2. Más sangre jajaja ¿morirá, no morirá? jjaja me encanta veremos a ver cómo termina el pobre tío jejej y lo de la mocosa genial ¿qué le paso de verdad a tito Roberto jeje?

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  3. OH DIOS. QUE ACOJONE.
    No hago la ouija ni loca yo.
    Diego es tonto y Jose todavía más, no me lo creo para nada, seguro que se cargó a Roberto.
    Sigue escribiendo porque me entra el acojones por la noche si no se como termina la historia jaja
    ES GENIAL!
    Sigue así(:

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  4. acer la ouija es de necios , no saben lo k se arriesgan los imbeciles k lo acen , yo no seria capaz de acerla ...

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  5. Me encanta esta historia, es tan genial e intrigante :D

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  6. Bebe yo duermo esta noche porque lo he leido contigo porque sino...jajaja. Está muy bien la historia y con eso de que el viento daba giros por el salón me has recordado una cosa que si que me ha cagado bastante...jejeje. T´amooooooooooo bichooooooooooooo!!!

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  7. que miedo :S yo no duro ahi ni medio segudo que acojone x favor

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