Voces Muertas, El Regreso - Papel De Tinta Negra

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26 de abril de 2011

Voces Muertas, El Regreso

Los gritos de Miriam rompían el silencio de la noche mientras se retorcía sobre el suelo del salón, su cuerpo se levantóy cayó hacia atrás como un peso muerto sobre la madera. Al cabo de unos segundos, su marido bajó por las escaleras corriendo en busca de ella. La vio desmayada y corrió a despertarla y a ver como se encontraba pero quedó horrorizado al verle la cara y como la cera se había fundido con la piel de Miriam, dejando entreveer pequeños jirones de piel mezclado con pequeños coágulos de sangre.

Jose le puso paños de agua templada para despertarla, y ella se despertó al cabo de unos minutos con una mueca de dolor, y sus manos fueron directas a la cara, pero su marido le aguantó las manos con las lágrimas derramadas por las mejillas. La ayudó a levantarse y mientras él fue a la cocina a por más agua ella se escapó y fue al cuarto de baño a mirarse al espejo. Gritó de terror al verse la cara marcada con los surcos de cera, e intentó arrancárselos. 

La cera iba arrancando jirones de piel con sangre, mientras ella tiraba y gritaba de terror, los surcos iban cayendo sobre el lavabo de su cuarto de baño, ella abrió el grifo y el agua iba mezclándose con la sangre. Miriam se miró en el espejo y vio a Arabia detrás de ella riéndose de ella con lágrimas de sangre por las mejillas, mientras se iba acercando a su madre lentamente. La niña comenzó a cantar una canción de cuna, mientras las bombillas del cuarto de baño comenzaron a parpadear. De repente los cristales del espejo saltaron por los aires, rozándole la cara a Miriam. 

La niña al cabo de unos segundos, se sentó en el suelo y comenzó a balancearse de atrás para alante. Arabia dejó de cantar, y al cabo de los segundos volvió a hablar, pero la voz era más grave y terriblemente familiar para Miriam....

- ¿Que tal estás hermanita?

Ella se quedó aterrorizada al reconocer a la voz de su hermano Roberto, sin saber que decir se quedó parada  delante de Arabia mientras ésta seguía hablando...

- ¿Sorprendida de escucharme?. Claro, seguramente no esperabas que volvieras, ¿no?

- Estás muerto Roberto...no puedes ser tú- dijo temblando de terror.

- Si hermanita, soy yo, y vengo para ajustar cuentas...-dijo soltando una pequeña risa.

- Déjanos en paz, por favor, todo es el pasado, y no puedes hacer nada.

En ese momento Jose entró por la puerta del cuarto de baño y vio el terrorífico espectáculo. Miró a Miriam que temblaba de miedo, mientras que en la cara los surcos de cera emanaban pequeñas gotas de sangre que envolvían el rosto de ésta. Al mirar a Arabia vio algo que no se esperaba. La niña se levantó y miró a su padre, y dijo:

- Me recuerdas, ¿asesino?- dijo com voz lúgubre.

-¿Roberto?- dijo Jose con la voz entrecortada.

-Veo que me recuerdas, cuñadito, estoy de vuelta, vengo a saldar unas cuantas deudas.

- Tú estás muerto, nada de esto es real, ¡tú estás muerto!-dijo Jose muerto de miedo.

 - Parece ser que no es problema, según ves.

Jose se puso de rodillas, para intentar hacer algo, y traer de nuevo a Arabia y echar a Roberto, asi que comenzó a hablar.

- Arabia, cariño, vuelve con papá, no dejes que tito mande, eres una niña fuerte, vuelve cariño.

Arabia comenzó a convulsionarse y Jose pensó que había surgido efecto, pero la niña comenzó a correr y se lanzó sobre su padre, dándole una dentellada sobre el cuello, cuando la niña se apartó cayó desmayada y desde la parte izquierda del cuello de Jose, la sangre salía a borbotones.