Demonios, Bienvenido

Sombras negras serpenteaban entre montañas altas de color negro y burdeos, en la punta de las mismas, dagas de luz ámbar relucían entre el cielo rojo. Las sombras fueron bajando hasta el camino de cristal transparente, donde se podía ver miles de almas gritando y dando golpes de furia contra el mismo.Cuervos negros paseaban entre los árboles quemados que delimitaban el camino. Algo cayó sobre el cristal con un golpe seco, y se pudo ver como las sombras rehacían sus pasos para volver a las oscuridades de las montañas.

Pasados unos minutos alguien se levantó, y miró alrededor, no sabía donde estaba, desconcertado comenzó a andar siguiendo el cristal y mirando al suelo con cara de terror.Siguió caminando un largo espacio de tiempo donde se sucedían las montañas, hasta que vio algo diferente. Un increíble río de lava cruzaba de forma diagonal  el cristal transparente sin ni siquiera inmutarse. Por encima de él se alzaba majestuoso un gran puente de piedra negra, con infinitos puntos de fuego brillaban con tranquilidad a cada lado del puente. Al mirar arriba se quedó totalmente asombrado.

Miles de hierros se levantaban en todo el puente para unirse en el centro del mismo, donde un extraño símbolo parecido a un crucifijo al revés señalaba al imponente río. Miles de puntas afiladas sobresalían señalando al cielo negro donde había algunos cuervos mirando al recién llegado. Al mirar abajo pudo ver que el suelo era de madera.Tablas superpuestas encima de otras creando un camino interminable donde a lo lejos creía atisbar un edificio. Pasado ya medio camino del puente había una extraña figura.

Vestía con traje y capucha negra, donde se podía entrever dos cuernos retorcidos de color plata, despuntando entre ellos un poco de cabello negro. Desde el hombro izquierdo le sobresalía una capa roja brillante, donde un broche con el mismo símbolo que el del puente sellaba el comienzo de la misma.

Portaba una antorcha, y andaba lentamente hacia él, en la otra mano llevaba una especie de plancha de metal, con filigranas de oro alrededor de la misma. Se paró frente a él.

- ¿Roberto Vázquez Saver?-preguntó con voz potente y grave.

- Si, soy yo.

- Te estábamos esperando, acompáñame.

Sin más se dio la vuelta y comenzó a andar de vuelta al edificio donde se atisbaba más de la mitad. Andaba mirando ensimisado el río de lava, sin saber como podría estar en el Infierno, o que seguramente era un sueño. Al cabo de unos minutos, vio que la figura se había parado y que estaba mirando al frente, con gesto de orgullo y respeto. Él miró hacia delante y no pudo creer lo que sus ojos estaban viendo. La figura se volvió quedándose a medias en el giro y levantó el brazo derecho en señal de que continuara, anduvo unos pasos casi sin darse cuenta, hasta que se paró, asombrado, entonces la figura le dijo solemnemente.

-Bienvenido a tu casa. Bienvenido al Infierno.
Comparte en G+

Sobre Jesús V.

    Comenta con Blogger
    Comenta con Facebook

5 Plumas:

  1. Bienvenido al infierno? u.u que pasara al siguiente?

    ResponderEliminar
  2. QUE BUENO! es lo ke he pensao cuandoe terminao de leer es la leche

    ResponderEliminar
  3. me encanta tu blog¡ ;)
    pasate por el mio a ver que te parece
    http://soliasusurrarmequenosaldriasdemivida.blogspot

    ResponderEliminar
  4. jaja me lo esperaba k era el infierno. =D

    ResponderEliminar

Utiliza la tinta para marcar este texto...